Preparati per le sfide che ci attendono

Roboetica e Intelligenza Artificiale. Mons. Paglia all'Università di Lima, 13 febbraio 2020

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Nella Conferenza tenuta all'Università di Lima il 13 febbraio mons. Paglia ha detto, tra l'altro

Sembra urgente sviluppare adeguate riflessioni che sappiano fornire al mondo dell’educazione spunti e strumenti per preparare le nuove generazioni alle sfide che le attendono.

La Pontificia Accademia per la Vita si sente chiamata ad approfondire l’impatto specifico che queste tecnologie hanno sul mondo medico sanitario e sulla cura e tutela della vita. L’attività umana in questi settori appare sempre più scomposto in molteplici elementi non facilmente riconducibili al controllo o alla volontà di singoli soggetti.

Questa nuova modalità in cui si svolge l’agire personale in un contesto strutturato sfida particolarmente le professioni mediche e sanitarie che hanno come oggetto valori così fondamentali come quelli connessi alla corporeità e alla vita umane.

L’innovazione tecnologica ci sfida come Accademia e come Chiesa, la Pontificia Accademia inizia così a prendere posizione e parte in un contesto storico e sociale in profonda e continua trasformazione.

NOTA DE PRENSA:

MONS. PAGLIA: LAS TECNOLOGIAS YA NO SON SOLO INSTRUMENTOS; AHORA TRANSFORMAN NUESTRA FORMA DE VIDA

¿Cómo evitar que el hombre se tecnologice en vez de que la técnica se humanice?

En Lima, ante un auditorio de más de 400 personas, compuesto en su mayoría por estudiantes universitarios, Monseñor Vincenzo Paglia dio una conferencia sobre el tema “Roboética, inteligencia artificial y el sentido de la existencia humana”, invitado por la Facultad de Derecho de la Universidad de Lima, seguida de un panel en el que intervinieron los profesores Edgar Tejada, Teresa Quiroz y Ronald Cárdenas Krenz.

En el evento, el Presidente de la Pontificia Academia para la Vida, se refirió a que vivimos en un  cambio de época sin precedentes, en el que las amenazas de destrucción del hombre por sí mismo ya no son solo las bombas nucleares o la destrucción del medio ambiente, sino que es el propio ser humano  como tal el que está en riesgo.

Comentó que la física, la genética y la neurociencia, así como la capacidad informática cada vez mayor de las máquinas, hacen que ahora sea posible intervenir profundamente en el ser humano, en un contexto en el que la innovación digital afecta a todos los aspectos de la vida, la forma de entender el mundo y a nosotros mismos, siendo por ello motivo de inquietud de la PAV la necesidad de proteger y promover la vida  humana.

El potencial que tienen hoy las empresas tecnológicas ya sea para el progreso o para su alteración radical motiva que desde la Academia se haga un llamado a la responsabilidad, para que el respeto de  la dignidad humana predomine ante cualquier avance tecnológico. De allí que el próximo 28 de febrero se firme una Carta Etica, después de meses de trabajo, con el la participación de diversas empresas, que se presentará al Papa Francisco, sobre la base de un horizonte ético, educativo y jurídico.

Ante la “dictadura de la tecnología” o el capitalismo de vigilancia, como nuevo poder que amenaza la naturaleza misma del ser humano, nuestras vidas están en las manos de  los propietarios de grandes empresas tecnológicas, que saben demasiado sobre nosotros y tienen un inédito poder sobre nuestras vidas; la concentración de conocimiento produce inevitablemente una concentración de poder. De allí que sea apremiante preguntarnos qué tipo de sociedad estamos consttuyendo y abrir los ojos para que, en este tiempo de invasión tecnológica, la estrella polar de la existencia siga siendo la centralidad de la persona y de toda la familia humana.

Sin perjuicio de reconocer la importancia de la tecnología en favor del progreso, también es de advertir la tentación de apelar a ella para crear un hombre "mejorado" o para controlar nuestros hábitos mentales o relacionales, entre otros riesgos.

Más que un hombre tecnologizado, necesitamos de una tecnología que se humanice, con reglas morales que implican tanto una “robo-ética” como  una “algorética” en el desarrollo de la inteligencia artificial.

Para ello -añadió- necesitamos un modelo de seguimiento interdisciplinario para revisar la relación entre humanos y máquinas, tarea que requiere voluntad de diálogo y colaboración, a fin de promover el desarrollo y el uso ético de la I.A., haciendo de la innovación tecnologica un factor de auténtico desarrollo y promoción del bien común, preparando a las nuevas generaciones frente a los desafíos que se avecinan.